Compartimos la mirada...

viernes, 14 de septiembre de 2012

PARA LA MESITA DE LUZ,LA CARTERA DE LA DAMA Y EL BOLSILLO DEL CABALLERO!


Capítulo 7   (RAYUELA)



    Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano por tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.


   

 Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.


Julio Cortazar

10 comentarios:

Guille Silva dijo...

Hola Sil, amo Rayuela!! que buen capitulo elegiste para compartir.
Saludos!

SILDELSUR dijo...

No se por qué salió en azul.
Pero me pareció perfecto el azul para este texto!
No hubiera podido elegir mejor color que el azul para este cuadro tan exquisito sobre el amor y sus delicias...
También está bueno para quién no posea la dicha de tener un amor,ya que es un color discreto,que no hace alarde ni se vanagloria de su contenido.
Quién no tiene un amor en este momento en su vida,puede leerlo y sentir ese azul,que como en un sueño,le traerá muy pronto eso que tanto anhela.
Podria escribir un post sobre el color azul y lo que me produce,de hecho ya lo hice varias veces.
Me gusta tanto,tanto, como este texto de Cortazar.
Que lo disfruten en azul!

SILDELSUR dijo...

Guille Silva:

También amo Rayuela,y este capítulo en particular lo releí muchísimas veces porque me parece tan perfecto!

Besos!!!

Enigma dijo...

Un capitulo delicioso de verdad, y a mi en particular el azul me transportó mientras lo leía. Muy lindo y muy lindo el comentario que haces también...
Besitos!!!

Discurso Bravo dijo...

“Apenas él le amalaba el noema, a ella se le agolpaba el clémiso y caían en hidromurias, en salvajes ambonios, en sústalos exasperantes. Cada vez que él procuraba relamar las incopelusas, se enredaba en un grimado quejumbroso y tenía que envulsionarse de cara al nóvalo, sintiendo cómo poco a poco las arnillas se espejunaban, se iban apeltronando, reduplimiendo, hasta quedar tendido como el trimalciato de ergomanina al que se le han dejado caer unas fílulas de cariaconcia. Y sin embargo era apenas el principio, porque en un momento dado ella se tordulaba los hurgalios, consintiendo en que él aproximara suavemente su orfelunios. Apenas se entreplumaban, algo como un ulucordio los encrestoriaba, los extrayuxtaba y paramovía, de pronto era el clinón, la esterfurosa convulcante de las mátricas, la jadehollante embocapluvia del orgumio, los esproemios del merpasmo en una sobrehumítica agopausa. ¡Evohé! ¡Evohé! Volposados en la cresta del murelio, se sentía balparamar, perlinos y márulos. Temblaba el troc, se vencían las marioplumas, y todo se resolviraba en un profundo pínice, en niolamas de argutendidas gasas, en carinias casi crueles que los ordopenaban hasta el límite de las gunfias”,

Arturo dijo...

SILDELSUR:
Cortázar es para fanáticos. Su estilo es muy personal y este fragmento es una prueba de ello.
El secreto de su obra es el pensar como piensa uno, decir aquello que es nuestro sentir íntimo. Su obra no se lee: se degusta, palabra por palabra.
Imposible leerlo de prisa, sería un desperdicio.
En lo personal, Rayuela me resultó muy pesado, sobre todo porque había leído sus primeros trabajos y este me descolocó con respecto a lo que esperaba.
Me debo el releer ese libro completo y olvidarme de ese treinta o cuarenta por ciento leídos, desde otra perspectiva.
Lo que elegiste me gustó.
Besos.

Ann@ Genovés dijo...

Hermosa prosa-poética de un encuentro amoroso, cuando los amantes –encarados- ven tan sólo un ojo del otro.

Cuando las bocas se entreabren husmeando la contraria y, de repente, buceas en el interior deseado.

Si el reloj de la vida se parara en ese instante –divino- nada importaría.

Ann@

escuchando palabras dijo...

Cortazar es maravilloso, pero este libro suyo en especial es mi favorito, gran capitulo, excelente eleccion, beso

poppy dijo...

Hola Sil,Gracias por quedar en mi blog. va en uno,solo hay música en
el, te dejo el otro donde hay algo
que escribo,espero te agrade ...
eres bienvenida! me gusta mucho tu
blog. Sobre Rayuela,te diré que de
Cortazar que me encata,es el que mas me ha costado leer,lo agarraba y lo dejaba hasta que un día me dije: pero como no voy a poder ? :)
yo que leo todo ? luego lo leí
dos veces,pues sencillo no es ...
en fin, pero lo que has elegido
es lo mas sabroso,sensual,bello!
Me gustó lo que dijo Ann@ Genovés

"Si el reloj de la vida se parara en ese instante –divino- nada importaría" EXCELENTE!

Un abrazo y feliz Domingo :))


musitar13.blogspot.com

Eva Letzy dijo...

Capítulo maravilloso de uno de mis libros preferidos. Lo tengo pegado en una de las paredes de mi casa este texto, me parece espectacular.
Saludos