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jueves, 3 de enero de 2013

BESOS



Este relato me lo inspiró el blog de Dario "Nido de Serpientes" y un comentario que le hice.
En realidad me despertó un recuerdo muy naif de mi adolescencia. Tan lejana y tan inocente que cuando lo lean lo más probable es que les cause gracia.
"Tenía yo quince años y hacia tan solo un año había recibido mi primer beso, puro e inocente con mi primer noviecito.
Tal fue mi emoción,que guarde el chicle que masticaba en el momento del beso en una cajita durante mucho tiempo,hasta que incluso perdí el rastro de aquel chico!
Un año después,me encontraba frente a frente con un chico tres años mayor que yo,muy lindo y seductor.
Habíamos salido en grupo y me acompañó a casa.
Al despedirnos me apretó fuerte contra él y me dió un beso como jamás me habían dado.
Sentí que su lengua iba mucho más allá de lo imaginable y me quedé petrificada.
Subiendo por el ascensor de mi edificio me preguntaba que consecuencias traería aquel beso tan profundo y entre las respuestas barajadas estaba...el haber quedado embarazada!
Me habían explicado mil veces como era el mecanismo,aunque sin demasiados detalles.
Pero aquella invasión extraña y despiadada de mi interior me había sabido a "más allá de lo conocido".
Para rematar recibí un llamado al día siguiente de parte de una chica que decía ser la novia de aquel pibe.
De un momento a otro, me vi envuelta en una historia de infidelidad y sexo que me parecía de novela!
Por supuesto al chico no lo vi nunca más y no quedé embarazada con su beso,claro.Pero algo aprendí:_ si no quería quedar embarazada muy joven,no debía dejar que un chico me diera otro beso de lengua hasta la garganta!"

Años después corroboré que un buen beso de lengua, si puede ser causa y origen de un embarazo!

15 comentarios:

Maritza dijo...

Buenísimo tu relato-experiencia...me ha traído algunos recuerdos de mis quince años también! ;)

Destaco la ternura que siempre habrá en la inocencia. Bendita sea ella!

Un abrazo grande.

a.s.m. dijo...

Un relato encantador y una foto divertida.
Un saludo, Ángel

Amando García Nuño dijo...

Creo que soy yo el noviete del beso del chicle.
Ya lo puedes tirar.
Adolescente relato. Un abrazo.

Ester dijo...

¡No eres la única! de hecho creo que somos multitud. Pero tu lo has contado con mucha gracia.
Besos puros y castos

Darío dijo...

Maravilloso, y gracias por ser tu breve muso.
El otro día vi "Amor bajo el espino blanco" y la chica pensaba que podía quedarse embarazada por un beso, o por una caricia.
Ahora leo libros sobre niños y besos. El beso es conmovedor. Más aun cuando está lleno de pureza e ingenuidad.
Un abrazo.

Mily Murillo dijo...

Un besos que arrebata algo más que el instinto, de esos que succionan el alma hasta el infinito.

Cómo no, recordar ese beso que marca el fin de la inocencia jajaja. Gracias por llevarme a aquél beso mío.

Un cálido abrazo para ti.

escuchando palabras dijo...

chan!!! hay que tener cuidado, jejej beso

DiscursoBravo dijo...

pero ... ¿que pasò con el chicle?

Silvia Jeannette dijo...

Ahhh los besos y sus consecuencias, muy lindo relato que a todos nos ha traído a la mente algún recuerdo. Saludos enormes hasta tan bello país.

S. dijo...

Yo recuerdo haberme quedado embarazado a los 87 años debido a un tremendo beso de lengua que me dio la muerte.


Bes...no, saludos...

Arturo dijo...

SILDELSUR:
La inocencia es lo más hermoso que hay, es por eso que añoramos tanto su pérdida.
A los catorce años, el profesor de biología nos explicó lo que ya todos sabíamos. ¡Y era 1967!
Ahora, que de la teoría a la práctica, había un abismo.
Con los chicles siempre sucede que deambulan por toda la zona libre; al final, se lo queda el más querido de ambos. No es un regalo merecedor de un culto al amor.
Por las dudas, te saludo con un estrechón de manos (enguantadas).

◊ dissortat ◊ dijo...

Se puede llegar a ser muy "inocente" aún no siéndolo.

Gracias por tu visita y un saludo. Los amig@s de Darío siempre son bien recibidos.

(Puede que mi blog sea algo extraño, pero siempre te podrás leer el otro, ya muerto de puro agotamiento)

Gustav dijo...

Seguramente aún recuerdas ese beso porque ese día no lograste guardar ese masticable de menta!!! jajaja

Entretenida historia, saludos.

Ícaro dijo...

Los mejores besos son los que no se roban a la inocencia y se desenredan de las palabras que por nacer, se esperan entre los labios antes de ser miradas.

Un placer, descubrir ésta joya en el océano virtual.

Saludos allende

Marcelo dijo...

Te mando un beso!