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viernes, 30 de marzo de 2012

Feng shui y sus consecuencias.

Este post lo escribí el 27-9-2009, pero como tuvo mucho éxito entre mi mamá y sus amigas,lo vuelvo a publicar en honor a todas esas "diosas del Burako" .






Ayer entre a una librería y luego de elegir mis dos libros como de costumbre (tengo un serio problema a la hora de elegir, ya lo hablé con mi analista pero no hay caso.Por eso decidí que lo más práctico era evitarme el problema y ante una elección de dos cosas, elegir las dos.Ahora bién, el problema comienza cuando debo decidir con cuál libro empiezo ...).
Como venia diciendo, luego de elegir mis dos libros (el de Fernando Peña y una novela de Isabel Allende) encontré por azar uno de Feng Shui.
Nunca les presté atención a esos "pseudolibros", pero inexplicablemente terminé comprándolo ( a veces me pasa de terminar comprando cosas realmente "inexplicables", por lo inútiles o ridículas, como el batidor automático para leche, que hace espuma...solo una vez y muere.
O un marcador para hacer "ravioles", cosa que no pienso hacer en mi vida o ropa que jamás me pondría pero que me pareció lindísima o el típico pantalón un talle menos para cuando adelgace...para cuando adelgace quién?).
Volviendo al Feng Shui,hoy estaba sola en casa y decidí ponerlo en práctica.
Prometía"armonizar la pareja y el hogar" cosa que nunca está demás.
Como indicaba el primer capítulo, puse saumerios en cada habitación para sacar las "ondas negativas".
Luego cambié el televisor de lugar hacia una punta, ya que lo tenía frente a la cama y según el libro eso trae mala suerte para la pareja (dios no lo permita!!!).
Luego tiré absolutamente toda la vajilla cachada o ajada o con algún pedacito roto, ya que podría traer desgracias económicas (ni lo dude, era por eso que venia dura la mano, ahora entendí,aja!).Esto último me llevó a dejar las alacenas "absolutamente peladas: quedaron una taza, dos platitos y cuatro vasos...
Por último y como ya estaban por llegar mi marido y las chicas, tire abundante vinagre blanco y sal, en la entrada del departamento (como decia el capitulo seis), para alejar algun espíritu maligno que nos estuviera perjudicando (cruz diablo, amen!).
La cuestión es que los saumerios, el cambio de lugar de los muebles, etc., se suponen que son para armonizar el hogar y la pareja.Pero cuando llegó mi marido empezó: _que olor a podrido, que pusiste, vinagre? Huy, odio el olor ese a saumerio, sacalo ya por favoooor! Y el televisor donde lo pusiste? justo que queria ver el partido!
Las nenas querian tomar algo y no habia ni tazas, ni platos...
La casa era un descontrol y yo tenía ganas de hablar con el chino que escribió el libro y decirle que en China o Japón, puede funcionar muy bien el famoso Feng shui, pero que aca nos dejen con el Glade aroma a lavanda, y con la tele frente a la cama.

Por suerte tenia el libro de Peña, que me sacó la mufa desde el mas allá...




5 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy real jaja
imaginativo

SILVINA E. dijo...

quien sos anonimo?

Arturo dijo...

Cada loco con su tema...

Torpex dijo...

Vaya... parece que eso del Feng Shui tiene más que ver con el noble arte de tocar las pelotas a dos manos (eso sí, siempre poniendo cara Zen y murmurando algún mantra) :)

VALANDAN dijo...

Muy interesante, llevas razón no todo vale para todos.

saludos.